Corro, cocino, como, leo, nado. Tengo tiempo. Corro lo que me apetece y por donde me apetece, tengo tiempo. Cocino lo que me apetece, tengo tiempo. Leo lo que me apetece, tengo tiempo. Nado lo que me apetece, tengo tiempo.
He leído "Rapsodia Gourmet", me ha gustado. Habla de comida, de sabores perdidos y de recuerdos perdidos, me gusta. Me gusta correr y me gusta comer, me dice Ra que a veces confunde las dos palabras, que las dos erres juntas en ocasiones le parecen la letra eme. Cocino mejor que corro, mi madre cocina mejor, (pongo esto porque sé que me lee) ella no corre.
Dice mi madre que a quien le gusta comer aprende a cocinar, yo no cociné nada hasta que dejé de vivir en casa de mi madre, sabía hacerlo, no era consciente, pero llevaba viendo cocinar toda la vida.
En verano me sumerjo en una espiral de barbacoas, fideuas, cervezas y bocadillos en la piscina que me deja en mi "peso de verano". Yo tengo el "peso maratoniano", 85 kilos o el "peso de verano", 90 kilos. Entre medio casi no hay transición, es como si me pusiese una mochila, los cojo de repente y los dejo un poco menos de repente en cuanto vuelvo al orden.
Esta semana leía un artículo sobre los resultados de Indurain en una prueba de esfuerzo 15 años después de su retirada. Indurain y yo medimos lo mismo 1.88, y ahora pesamos igual. Indurain está en su "peso de verano". Ayer lo vi en la tele en la presentación de La Vuelta y le quedan mejor los trajes que cuando estaba en activo, seguro que su madre piensa lo mismo.
P.D. El sábado después de escribir esta entrada fui con mi familia al centro de la ciudad para ver la Vuelta y lo vi pasar por la calle, mi hija insistió en sacarse una foto con él, a mi estas cosas me dan un poco de vergüenza, pero me acordé de lo escrito y no pude evitarlo. Os prometo que todo es casualidad.
P.D. El sábado después de escribir esta entrada fui con mi familia al centro de la ciudad para ver la Vuelta y lo vi pasar por la calle, mi hija insistió en sacarse una foto con él, a mi estas cosas me dan un poco de vergüenza, pero me acordé de lo escrito y no pude evitarlo. Os prometo que todo es casualidad.
Uno de los dos no mide 1.88

