Primer dorsal de la temporada, foto gentileza de @serralvix
Una de las ventajas de llevar corriendo unos cuantos años es que aprendes a llevar las pérdidas de forma con bastante dignidad, sin obsesiones. La forma se gana y se pierde, viene y va. No hay dramas. Esto de correr es fácil por eso lo hace mucha gente, no hace falta ser listo ni tener dones o habilidades especiales. Solo hace falta tiempo: un día, otro día, otro ... Sin excusas, entrenamiento tras entrenamiento y así cada día correr más rato, más lejos, más rápido o menos cansado.
Siempre es igual, llegas a un punto de forma apañado, que te hace sentirte bien contigo mismo, luego ves como poco a poco se te escapa de las manos. La playa, la piscina, el ocio y el cambio de horarios dan con lo que queda y un día hay que volver a empezar, poniendo un pie delante del otro.
En esas estamos, no es que no haya corrido, ha habido semanas que he llegado a hacer 50 kilómetros y he salido cuatro días, otras semanas no he corrido nada o casi nada. El domingo participé en una carrera, no me ponía un dorsal desde la San Fermín Marathon. Fue en la carrera Una Mano Para Lola, una carrera 100% solidaria de esas que molan, volviéndome a reencontrar con un montón de amigas y amigos y disfrutando de este rollo de correr que nos gusta tanto.Este tipo de carreras cada vez me gustan más, la próxima será Atarrabia Contra el Hambre
En mi ordenador ya hay una hoja de cálculo llena de números, fechas, kilómetros y series. Esta vez he dejado huecos para nadar, ¡sí para nadar! Al final no se me ha dado tan mal la cosa, creo que aquí mi físico ayuda un poco, no como corriendo. Han sido solo 8 clases y bastantes días por mi cuenta, soy un tonto motivado ¡qué le vamos a hacer! Como cantaba Bowie: "Like the dolphins, like dolphins can swim"



