Más amaneceres para la colección
El despertador está puesto muy pronto pero no espero a que suene, por una extraña razón me despierto antes, exactamente a las 6.04, no es porque no tenga sueño, tengo mucho, pero me despierto. Preparo algo de comida para llevarme, me pongo la ropa de superhéroe , meto mi ropa de persona en el bolso y sin desayunar bajo a por el coche. Conduzco hasta mi lugar de trabajo, aparco, me ajusto la cinta del pulsómetro, cojo satélites mientras me pongo música y a correr.
Es de noche y corro a la luz de las farolas, no hay nadie. Me cuesta arrancar, aunque noto mejoría en los entrenamientos sobre todo a nivel aeróbico, voy bien de pulsaciones y tengo la sensación de poder aguantar rato, pero sin chispa. Esta semana comienzo con las series largas (3 x 2000 m) y los rodajes en progresión, tonteo con el "5 pelao" pero poco rato, estamos en "periodo de adaptación" como los niños en la guardería y los colegios, es lo que toca en estas épocas del año.Trato de no impacientarme, el ritmo mejorará, queda tiempo, hay que bajar peso y seguir entrenando, no hay atajos. Es pronto para pensar en modificar el objetivo.
Al final del entrenamiento el sol bendice mi esfuerzo, estoy despierto y vivo. Ducha, desayuno y al tajo, comienzo a ver gente, ya no me miran raro como al principio.
La semana ha tenido cuatro días de entrenamiento con algo más de 60 kilómetros, gracias a la colaboración de las #lasmuetasquecorren y al mítico Novatillo la tirada del fin de semana ha sido de 22 kilómetros.
Esto empieza a tener pinta de maratón.
La semana ha tenido cuatro días de entrenamiento con algo más de 60 kilómetros, gracias a la colaboración de las #lasmuetasquecorren y al mítico Novatillo la tirada del fin de semana ha sido de 22 kilómetros.
Esto empieza a tener pinta de maratón.




















